Las creaciones en nuestra vida

Las creaciones en nuestra vida necesitan un proceso, como en el embarazo: concepción, gestación y nacimiento, integrado con el tiempo de dedicación, de cuidar. Este proceso requiere una inversión de energía vital influida por nuestra conciencia y  una estructura de apoyo para nutrirla, contenerla y sostenerla (como la placenta).

Somos polvo de estrellas, seres cósmicos con un origen universal y estamos haciendo un viaje por la vida.

En este viaje vamos tomando decisiones y nos vamos encontrando tesoros (gratitud, amor, creatividad, emociones, libertad, abundancia, éxito, encuentros, magia…). El primer tesoro cuando nacemos naturalmente y con respeto es el calor de la piel de nuestra madre, el latido de su corazón, su mirada de amor potente de oxitocina y la nutrición de su leche saludable.

El poder femenino integra el yin y el yang. Nuestra madre nos proporciona el “andamiaje”  básico para adaptarlo a nuestras propia finalidad del alma. Comparto las cinco facetas del poder femenino de las que habla Christiane Nortom en el libro “Madres e hijas“, la autora de “Cuerpo de mujer, sabiduría de mujer“:

 

  1. Biología femenina: nuestros procesos biológicos son dones que contienen sabiduría ancestral. Honremos nuestro cuerpo y sus ciclos!
  2. Relaciones y vínculo: nuestra salud depende en gran medida de nuestra capacidad para establecer y sostener relaciones sanas. Al inicio la placenta es nuestra conexión con la madre y en la vida intrauterina se generan sinapsis que crean una base. Una vez que el bebé llega a su desarrollo total, los vasos sanguíneos placentarios comienzan a cerrarse y es entonces cuando comienza su vida, poco a poco, más independiente. Todas las relaciones de nuestra vida pasan por cambios y evoluciones constantes. Hemos de aprender a crearnos una “placenta” externa que nos nutra y sostenga en cada fase de la vida. Este es un gran ejemplo de cómo a través del grupo regular de Biodanza integramos poco a poco, con la vivencia, este útero, matriz, tribu sanadora que nos protege y nos da continente y podemos aprender progresivamente a llevarlo fuera de la sala, poniendo más vida a nuestra vida.
  3. Cuidado personal: El cuerpo es nuestro hogar. La calidad y cantidad de leche materna están relacionadas directamente con lo descansada y alimentada que estemos. Cuidándonos, podemos cuidar. Un pensamiento que me emocionaba mucho cuando supe que estaba embarazada era “si respiro, respiras”. Fue tomar consciencia con mucha trascendencia de lo que significaba cuidarme a mí para que la vida dentro de mí pudiera crecer con amor y salud.
  4. Pasión y finalidad: Cada una nace con una finalidad determinada y con una pasión por materializar los deseos del corazón aquí en la Tierra. De nosotras depende decidir la forma de hacerlo. Nuestras emociones también nos guían.  Os animo a formaros en Inteligencia Emocional y Afectiva. 
  5. Inventiva y adaptabilidad: Para materializar nuestra pasión y propósitos necesitamos habilidades, necesitamos reconocer cuando podemos ser autónomos y cuando necesitamos ayuda, cuando usar nuestra fuerza y cuando permitirnos la fragilidad, cuando dar y cuando recibir. Necesitamos una autoestima y un sentido de valía, cuando actuar con creatividad y determinación y cuando fluir y adaptarnos a las circunstancias. Os invito y animo a practicar Biodanza regular para incorporar estas y más habilidades a vuestra vida y así poderos crear la vida que queréis.

 

Todas las personas tenemos la capacidad de dar a luz creaciones diversas, queramos usar nuestra creatividad o no.

 

Sandra de Rivas Hermosilla / 633296978 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *